
El 23 de marzo de 1994 marcó un punto de inflexión en la historia contemporánea de México con el asesinato de Luis Donaldo Colosio. Más allá del impacto político y social, el caso también dejó un amplio registro de evidencia visual que, con el paso del tiempo, ha sido objeto de análisis desde distintas disciplinas, incluyendo la criminalística y la antropometría facial.
A más de tres décadas, el estudio técnico de estas imágenes continúa generando preguntas relevantes. En particular, el análisis de morfología facial aplicado a material fotográfico difundido en medios ha sido un punto de interés para especialistas, ya que ha contribuido a señalar posibles inconsistencias en la identificación del individuo detenido en el lugar de los hechos y el presentado posteriormente en el penal de Almoloya.
El atentado ocurrió durante un evento público en Lomas Taurinas, Tijuana, en un entorno caótico para la seguirdad y donde múltiples cámaras captaron el momento del atentado y sus consecuencias inmediatas. Días después, las imágenes del presunto responsable comenzaron a circular ampliamente en medios de comunicación en todo el país. Pasado unos años periódicos como El Universal documentaron comparativas visuales que buscaban aportar claridad sobre la identidad del detenido y llegar a laa verdad.
¿Qué es la morfología facial en el ámbito forense?
Es una disciplina que se enfoca en el estudio de las características estructurales del rostro humano con fines de identificación. A diferencia de un reconocimiento visual subjetivo, este análisis se basa en criterios técnicos medibles antopologicamente.
Entre los principales elementos evaluados se encuentran:
- Distancia interpupilar
- Proporción entre nariz y mentón
- Anchura y forma de la mandíbula
- Ángulos faciales (nasofrontal, nasolabial, mentocervical)
- Simetría bilateral
El objetivo no es únicamente determinar similitudes, sino también identificar discrepancias que puedan ser relevantes en un proceso de identificación. En contextos legales, este tipo de análisis suele emplearse como un complemento dentro de un conjunto más amplio de pruebas, nunca como un elemento aislado concluyente.
El análisis comparativo: ¿por qué surgieron dudas?
Las comparativas publicadas en su momento (como las difundidas por El Universal en 1996) mostraban dos conjuntos de imágenes: por un lado, el individuo detenido inmediatamente después del atentado; por otro, el sujeto presentado en etapas posteriores del proceso.

A partir de estas imágenes, algunos especialistas señalaron variaciones en aspectos como:
- La proporción del tercio medio y superior facial
- La forma y apertura ocular
- La estructura del arco cigomático
- La definición de la línea mandibular
Estas diferencias, al ser analizadas bajo esquemas geométricos y proporcionales, generaron cuestionamientos sobre la correspondencia plena entre ambas representaciones del mismo individuo.
Es importante subrayar que el señalamiento de diferencias no implica, por sí mismo, la existencia de sujetos distintos. Sin embargo, desde una perspectiva pericial, sí constituye un indicio que debe ser evaluado con rigor metodológico.
Valor pericial de la evidencia visual en casos de alto impacto
La evidencia visual es un elemento de gran valor en investigaciones forenses. Su correcta interpretación puede:
- Apoyar procesos de identificación
- Detectar inconsistencias
- Generar nuevas líneas de investigación
- Complementar otros medios de prueba
En casos de alto impacto como lo es el de Luis Donaldo Colosio, donde existe una amplia documentación mediática, el análisis técnico de imágenes adquiere una relevancia particular, ya que permite revisitar la evidencia con herramientas metodológicas más avanzadas que las disponibles en su momento.
En un analisis comparativo entre fotografías, debe ser contemplado los aspectos técnicos detrás de cada fotografía, como por ejemplo la distancia focal con la cual se realizo cada fotografía, ya que esto puede cambiar la apariencia visual de un rostro.
Entre la percepción y la metodología
Uno de los principales riesgos en el análisis de imágenes es la interpretación subjetiva. La percepción humana tiende a buscar patrones y similitudes, lo que puede llevar a conclusiones apresuradas si no se cuenta con un marco técnico adecuado. El análisis de morfología facial busca precisamente reducir el margen de subjetividad, mediante la aplicación de criterios medibles y reproducibles.
En este sentido, las dudas que surgieron a partir de las comparativas faciales en el caso Colosio no deben entenderse como afirmaciones concluyentes, sino como ejemplos de cómo la evidencia visual puede abrir cuestionamientos legítimos cuando se analiza desde una perspectiva técnica.
En Anfiteatro Servicios Periciales ofrecemos el servicio de análisis forense de la imagen con fines de reconocimiento, aplicando estudios antropométricos y evaluación de consistencia en material visual, siempre dentro de un marco legal y metodológico riguroso.